El Corán hace referencia a escrituras anteriores, afirmando su origen divino y su continuidad en la línea de revelación de Dios. Comprender estas afirmaciones es crucial para el diálogo interreligioso y el discurso teológico, ya que ponen de relieve el reconocimiento que hace el Corán de la Torá, el Evangelio (Injil) y los Salmos como revelaciones precedentes que poseen un importante valor espiritual y religioso.
El Corán menciona explícitamente la Torá, el Evangelio y los Salmos, reconociéndolos como auténticas revelaciones de Dios. Varios versículos ilustran esta afirmación:
- "Os ha revelado el Libro con la verdad [es decir, el Corán], confirmando lo que había antes de él, y ha hecho descender la Torá y el Injil" (Al-Imran 3:3). Este versículo subraya la revelación divina con el Corán confirmando la verdad de las escrituras que le precedieron, mencionando específicamente la Torá y el Evangelio.
- "Oh vosotros que creéis, creed en Alá y en Su Mensajero y en el Libro que ha revelado a Su Mensajero, y en los Libros que reveló antes. Quien no crea en Alá, en Sus ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros y en el Último Día, ciertamente se ha extraviado mucho" (Al-Nisa 4:136). Aquí, el Corán ordena creer en las escrituras anteriores, indicando su importancia y el requisito de que los musulmanes las acepten como parte de su fe.
- "Te hemos revelado [Oh Muhammad] lo que revelamos a Noé y a los profetas después de él. Revelamos a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, los descendientes, Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón, y a David le dimos los Salmos" (Al-Nisa 4:163). Este versículo enumera un linaje de profetas que recibieron revelaciones, entre ellos David, a quien se entregaron los Salmos, lo que pone de relieve el origen divino y la importancia de los Salmos.
El Corán incluye numerosos versículos que destacan la autenticidad y el origen divino de la Torá y el Evangelio. Estos versículos afirman las escrituras anteriores y subrayan su continua relevancia e importancia en el contexto de la teología islámica.
- "A Moisés le dimos el Libro y le seguimos con una sucesión de mensajeros. A Jesús, el hijo de María, le dimos signos claros y le fortalecimos con el Espíritu Santo. ¿Es que siempre que os llega un mensajero con lo que vosotros mismos no deseáis, os envanecéis? A unos llamasteis impostores y a otros matasteis". (Al-Baqara 2:87). Este versículo pone de relieve la continuidad de la revelación divina a través de Moisés y Jesús, reforzando la naturaleza divina de las escrituras que les fueron dadas.
- "Di: 'Creemos en Alá y en lo que se nos ha revelado y en lo que se reveló a Abraham, e Ismael, e Isaac, y Jacob, y a las tribus, y en lo que recibieron Moisés y Jesús, y en lo que los profetas recibieron de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos, y a Él nos hemos rendido'" (Al-Baqara 2:136). El versículo llama a creer en todas las revelaciones anteriores, haciendo hincapié en la unidad y coherencia de los mensajes divinos a través de los diferentes profetas.
- "El Mensajero ha creído en lo que le fue revelado por su Señor, y los creyentes también. Todos ellos han creído en Alá, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros, [diciendo]: No hacemos distinción entre ninguno de Sus mensajeros. Y dicen: Oímos y obedecemos. [Perdónanos, Señor nuestro. Hacia Ti es el destino [final]". (Al-Baqara 2:285). Este versículo reitera la creencia en todos los libros revelados por Alá, incluidos los entregados a profetas anteriores, subrayando la importancia de estos textos en la fe islámica.
- "Ciertamente, enviamos la Torá, en la que había guía y luz. Los profetas que se sometieron [a Alá] juzgaron por ella para los judíos, así como los rabinos y eruditos por lo que se les confió de la Escritura de Alá, y fueron testigos de ello. Así pues, no temáis a la gente sino temedme a Mí y no cambiéis Mis versículos por un pequeño precio. Y quien no juzgue por lo que Alá ha revelado, ése es el incrédulo". (Al-Maida 5:44). Este versículo afirma que la Torá es una fuente de guía y luz, utilizada por profetas, rabinos y eruditos para juzgar y guiar a sus comunidades.
- "Y enviamos, siguiendo sus huellas, a Jesús, el hijo de María, confirmando lo que le precedió en la Torá; y le dimos el Evangelio, en el que había guía y luz y confirmando lo que le precedió de la Torá como guía e instrucción para los justos." (Al-Maida 5:46). El Corán afirma explícitamente que Jesús confirmó la Torá y recibió el Evangelio, que también contiene guía y luz.
- "Di: Oh Gentes de la Escritura, no estáis [de pie] en nada mientras no sostengáis la Torá, el Evangelio y lo que se os ha revelado de vuestro Señor". (Al-Maida 5:68). Este versículo exhorta a la Gente de las Escrituras (judíos y cristianos) a adherirse a sus escrituras, indicando su validez e importancia duraderas.
- "Ten paciencia con lo que digan y recuerda a Nuestro siervo David, el poseedor de la fuerza; en verdad, fue uno de los que se volvieron repetidamente [hacia Alá]. En efecto, sometimos a las montañas [a la alabanza] con él, exaltando [a Alá] por la [tarde] y [después] del amanecer. Y los pájaros estaban reunidos, todos con él repitiendo [alabanzas]" (Sad 38:17-19). Estos versículos ponen de relieve la importancia de David, a quien fueron dados los Salmos, destacando su rectitud y la inspiración divina que recibió.
- "Tu Señor es el más sabio de cuantos hay en los cielos y en la tierra. Y hemos hecho que algunos de los profetas superen a otros [de diversas maneras], y a David le dimos el libro [de los Salmos]" (Al-Isra 17:55-56). Esta afirmación reconoce los Salmos como un libro que Dios dio, lo que refuerza su condición de revelación anterior.
- "Y ya hemos escrito en el libro [de los Salmos] después de la mención [anterior] que la tierra [del Paraíso] es heredada por Mis siervos justos" (Al-Anbiya 21:105). El Corán hace referencia a una promesa registrada en los Salmos, lo que demuestra aún más su consideración por estas escrituras.
El Corán subraya que su mensaje es coherente con las revelaciones que lo precedieron. Esta coherencia subraya una fuente divina común y un mensaje unificado destinado a la humanidad en distintas épocas y contextos. Las afirmaciones sirven para validar los mensajes contenidos en la Torá, el Evangelio y los Salmos, situándolos como partes integrantes del plan global de Dios.
En respuesta a las afirmaciones de que las escrituras anteriores han sido corrompidas, es importante señalar que el propio Corán no afirma que estas escrituras hayan sido alteradas o invalidadas. Por el contrario, a menudo habla de la integridad y el origen divino de la Torá, el Evangelio y los Salmos. Los análisis históricos y textuales respaldan la opinión de que estas escrituras se han conservado con notable fidelidad a lo largo de los siglos, lo que cuestiona la idea de una corrupción significativa.
La perspectiva del Corán sobre las escrituras anteriores concuerda con los registros históricos que muestran su conservación y transmisión a lo largo del tiempo. Sus respectivas comunidades religiosas han estudiado y venerado la Torá, el Evangelio y los Salmos, asegurando su continuidad e integridad. La afirmación del Corán de que estos textos son revelaciones auténticas de Alá refuerza su importancia espiritual e histórica.
La reiterada afirmación de la Torá, el Evangelio y los Salmos en el Corán subraya la continuidad de la revelación divina y pone de relieve el respeto y el reconocimiento del islam por estas escrituras anteriores. Este reconocimiento es fundamental para comprender la interrelación de la Biblia y fomenta una apreciación más profunda de la herencia espiritual compartida. Al afirmar estos textos, el Corán valida sus mensajes y pide a los musulmanes que reconozcan su importancia y defiendan la verdad divina común que representan.